GAMIFICACIÓN

 

¿En qué consiste?  

Gamificación es la utilización de elementos del juego (o de los juegos) a situaciones no lúdicas. Estas situaciones pueden ir desde las reuniones dentro de un equipo de trabajo a la publicidad o la educación. Existen infinidad de elementos de juego susceptibles de ser utilizados. Sin embargo, “gamificar” no es algo tan sencillo como introducir puntuaciones, rankings o logros a una actividad. Los elementos tienen que tener un sentido, y deben estar adaptados e implementados correctamente en la actividad que se va a realizar.

¿Qué elementos se pueden utilizar en gamificación? 

  • Reglas de juego.

  • Recompensas ficticias: puntos, logros, medallas…

  • Elementos indicadores de progreso y estatus: nivel, barras de progreso…

  • Narrativa, avatares y escenarios ficticios.

Pero estos elementos se introducen con el objetivo de provocar una serie de comportamientos y emociones, y deberán ir asociados a unos objetivos reales (y quizás también a unas recompensas reales).

Con la gamificación podemos provocar situaciones tanto de competición como de colaboración, fomentar la mejora personal a través de metas cercanas con dificultades progresivas, utilizar el sentido de estatus para fomentar la participación, etc.

Pero, ¿por qué utilizar gamificación en un proceso?

Hay que comenzar diciendo que “gamificar” es algo que se ha hecho de forma natural desde siempre, aunque es sólo a partir de la última década que se ha tomado conciencia de este concepto, se ha estudiado y se intenta explotar en todo su potencial.

Pero el aprendizaje o la consecución de objetivos a través del juego es algo absolutamente natural. Como todos los mamíferos, los seres humanos comenzamos nuestro aprendizaje jugando y experimentando con el entorno y con otros seres humanos. Incluso, la gamificación se utiliza de forma natural en la escuela para aprender conceptos fundamentales de la vida a través de historias, canciones o juegos.

Pero cuidado, gamificar no consiste en convertir algo en un juego, sino en introducir una serie de elementos para lograr los comportamientos y emociones deseados. El juego no es el objetivo, sino el medio.

 

Utilizamos la gamificación porque fomentamos sentimientos de competición, de colaboración, descubrimiento, reto, comunidad, y porque podemos enfocar estos sentimientos a conseguir objetivos concretos.

En la actualidad se están llevando a cabo cientos de proyectos en distintos ámbitos con notable éxito.

Algunas grandes empresas lo utilizan para conseguir “engagement”, que el cliente se “enganche” a una marca, y comparta sus experiencias con sus amigos, convirtiéndose éste en el principal medio de difusión de un producto.

Ejemplos de esto son el BBVA Game , la campaña de Bimbo con Pantera Rosa y Tigretón, o la de Canal + con Juego de Tronos.

Se está explotando en el sector educativo, ayudando a los niños a aprender matemáticas con Smartick o mejorando el rendimiento en en algunos grados de universidades españolas.

En Wenamic, a través de nuestras sesiones prácticas gamificadas, provocamos unos comportamientos en los participantes que nos ayudan a introducir los conocimientos y experiencias deseadas.

Se puede usar para introducir una atmósfera de autosuperación y colaboración dentro de un equipo de trabajo. Se puede generar motivación, lealtad y es una herramienta para fomentar el desarrollo personal.

Y por supuesto, la gamificación sirve para crear una atmósfera positiva, donde se puede fomentar la autosuperación de forma amena.

Por ejemplo, a través de la plataforma Juegaterapia se pueden donar videoconsolas a los niños con enfermedades de larga duración ingresados en hospitales, haciendo su vida un poco más feliz e intentando minimizar algunos de los efectos secundarios de estas largas estancias en el hospital.

¿Te interesa? 

Descubre cómo podemos ayudarte a sacar provecho de la gamificación en tu empresa.